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¿Cómo iluminar un dormitorio matrimonial o principal?

05 | 10 | 2016

¿Cómo iluminar un dormitorio matrimonial o principal?

A la hora de decorar el hogar es habitual que la iluminación quede relegada a un segundo plano, incluso a la hora de iluminar un dormitorio matrimonial. Cuando se decora una vivienda nueva, no es extraño que se deje una triste bombilla colgando del techo por toda fuente de luz...

Sin embargo, la iluminación del hogar es importantísima por dos cuestiones: por un lado, cumple una función indispensable para ayudarnos a crear un ambiente cómodo en el que realizar diversas tareas y actividades y, por otro, tiene un indiscutible papel estético.

Cada estancia de la casa tiene una necesidades concretas en lo que a iluminación se refiere. Por ese motivo, a la hora de planificar los puntos de luz y de elegir las lámparas debemos tener en cuenta dónde se van a ubicar y qué función van a tener.

 

Cómo planificar la iluminación del dormitorio de matrimonio

El primer paso para planificar bien la iluminación del dormitorio matrimonial es dibujar un plano (puede ser aproximado, no hace falta que sea a escala) donde indicaremos la ubicación de los muebles, las ventanas y los puntos de luz existentes. La orientación del dormitorio, el tamaño de las ventanas y la región influyen mucho en la iluminación natural. Si el dormitorio es oscuro las necesidades de luz artificial serán mayores.

A continuación, hay que pensar qué actividades realizamos habitualmente en el dormitorio (además de dormir, claro está): ¿nos gusta leer en la cama?, ¿tenemos un rincón de trabajo?, ¿vemos la televisión? En función de las actividades tendremos que definir diferentes ambientes.

Antes de comprar las lámparas para el dormitorio de matrimonio aún nos queda un paso más: saber qué tipo de luz y de bombilla necesitamos en cada rincón.

Los diferentes tipos de luz para un dormitorio principal

Las lámparas pueden emitir dos tipos de luz: direccional o difusa. La luz direccional concentra el haz sobre una superficie y produce contrastes fuertes. Es la que se usa para tareas concretas, como leer. El haz de luz difusa se distribuye de manera homogénea por toda la habitación. Es más cálida y agradable pero no sirve para concentrar la vista.

Por otra parte, las bombillas tienen temperatura (la capacidad de producir luz más cálida o más fría) independientemente de que la lámpara sirva para producir luz direccional o difusa. El color o temperatura de la luz se mide en grados Kelvin (ºK) y este dato se refleja en los envases de las bombillas. Las bombillas cálidas producen una luz amarillenta y su temperatura está por debajo de 3.300 ºK. Las frías son de tonalidades blancas y su temperatura oscila entre 5.000 y 6.500 ºK. Por último, las intermedias o neutras tienen una temperatura que va de 3.500 a 4.100 ºK.

Las fuentes de luz cálida son más relajantes y las frías resultan estimulantes. De ahí que para trabajar sea más aconsejable una bombilla con más grados Kelvin.

Consejos para elegir bien las lámparas para el dormitorio de matrimonio

Dependiendo del tamaño de la habitación, de la altura de los techos y de las dimensiones de los objetos se pueden construir varios niveles de iluminación en el dormitorio principal combinando luces y sombras. Lo más importante es evitar fuertes contrastes con las lámparas de luz ambiental, ya que esto cansa la vista.

Por ejemplo, se pueden colocar lámparas en la parte superior de las estanterías y combinarlas con lámparas de pie o lámparas en las mesitas. Cuando hay mucha distancia del suelo al techo lo mejor es elegir lámparas de techo para el dormitorio de matrimonio que dirijan la luz hacia arriba. De esta manera se consigue el efecto óptico de bajarlos.

Dependiendo de la temperatura de las bombillas y del tono de la pared los colores se verán distintos. Los colores oscuros absorben la luz y los colores claros, la reflejan. Por tanto, es fácil saber cómo iluminar una habitación oscura: los tonos claros de las paredes y las bombillas de alta temperatura potenciarán la luminosidad.

Además de tener en cuenta la función de cada lámpara de forma individual hay que tener una visión de conjunto del dormitorio. Se considera que para que una estancia esté correctamente iluminada debe tener cinco puntos de luz pero no siempre es posible.

Para iluminar un dormitorio matrimonial los puntos imprescindibles son las mesitas de noche, el techo, la zona del tocador y los armarios. Si hay cuadros, baldas u objetos decorativos se pueden añadir puntos adicionales que se pueden usar en combinación con el resto. Por supuesto, nunca todos a la vez. Una intensidad excesiva deslumbra y resulta poco acogedora. Por otra parte, si la habitación es pequeña probablemente bastará con una luz general y otra fuente de iluminación funcional (por lo general en las mesitas de noche).

Algunos trucos de iluminación para el dormitorio

  • Si te gusta ver la televisión antes de dormir, una buena idea es colocar suaves luces cerca o detrás de tu televisor. De esta forma se suavizan los contrastes y no se fuerza la vista.
  • Si tienes un espacio de trabajo en tu dormitorio evita sombras colocando la luz en el extremo opuesto al que trabajas. Las personas diestras deben dirigir el foco desde la izquierda y los zurdos, desde la derecha.
  • En el tocador lo ideal es colocar luces a ambos lados del espejo en tiras verticales. De esta forma te verás el rostro sin ninguna sombra.
  • Los apliques en el dormitorio de matrimonio cumplen a la perfección la función de lamparitas de noche sin ocupar espacio. Es una solución práctica y moderna que está ganando mucho terreno. Este tipo de luz es imprescindible para no molestar a la pareja si nos dormimos más tarde o nos levantamos más temprano.
  • Integrar iluminación en el interior de tu armario es una idea muy práctica para ver con facilidad el contenido, organizar la ropa y localizar las prendas a la primera.
  • Los temporizadores son un recurso excelente para economizar energía si solemos quedarnos dormidos antes de apagar. También resultan prácticos despertar por la mañana.

En resumen,

A la hora iluminar el dormitorio principal es importante tener en cuenta dos factores: el tono de luz y la cantidad de iluminación. Los tonos cálidos se usan cuando se desean bajos niveles de luz y los tonos fríos para conseguir gran cantidad de iluminación.

Al elegir las lámparas para el dormitorio de matrimonio debemos tener en cuenta las necesidades de iluminación: luz general (que se consigue mediante apliques o lámparas de techo en el centro de la habitación), luz puntual (que sirve para iluminar durante una actividad) y luz decorativa (que es la que se emplea para realzar detalles e iluminar un determinado objeto). Lo ideal es complementar unas con otras.

No pienses en tu dormitorio de matrimonio como un lugar donde solo vas a dormir. Leer, limpiar, ver la televisión u organizar cajones necesitan su luz específica. Así, que es momento de ponerse manos a la obra y elegir lámparas para tu dormitorio de manera decorativa y funcional...

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